II silenzio è riposo morale (...) e silenzio religioso è, per lo spirito, preghiera, adorazione e unione con Dio.
Domenica, 21 Aprile 2019
24 Gennaio 2009
Documento Finale del Congresso Educativo Bs.As. 2008 (ES)

AAAAA

“Hacia un nuevo impulso  Evangelizador”

 

Subsidio de actualización al Proyecto Educativo Orionita

elaborado en el Encuentro Internacional de Educadores Orionistas

Buenos Aires 2008

 

 

 

PRESENTACIÓN

 

Estoy  feliz de presentar el documento fruto del Congreso Internacional de los Educadores Orionitas, desarrollado en un clima de gran alegría y fraternidad, en Pilar, provincia de Buenos Aires, Argentina, del 29 de septiembre al 3 de octubre. Tuvo por tema: La caridad educativa: hacia un nuevo impulso evangelizador. Fueron representantes de 15 Países, en los cuales la Congregación acompaña en su educación a más que 40 mil alumnos. 

También yo he participado y he percibido un óptimo clima de familia orionita y de conciencia de la hermosa misión educativa según nuestro carisma.  

La "conciencia" del carisma es un gran factor de unidad y desarrollo de nuestras comunidades educativas en cualquier tipo de escuela y actividad pedagógica. Influye muchísimo sobre la motivación y sobre la calidad misma de nuestro obrar. Nosotros existimos para ser "orionitas", según Don Orione, también en las escuelas. Y esto, no lo vivimos sólo como una estrategia de negocios, sino como una vocación y misión confiadas a nosotros por la Divina Providencia.

La Divina Providencia le confió a Don Orione una inspiración, una tarea y una misión: colaborar, confiados en la Divina Providencia, "para llevar a los pequeños, a los pobres, al pueblo a la Iglesia y al Papa, para instaurare omnia in Christo mediante de las obras de caridad."

Don Orione fue consciente que él fue el primero de cuántos compartirían el mismo carisma para "vivir y difundir la más viva, más fresca, más alta vida espiritual y cristiana. Nosotros tenemos que ser una fuerza en las manos de la Iglesia, una fuerza de fe, de apostolado, una fuerza doctrinal, una forma, sobre todo nueva, de caridad para el pueblo"… (Don Orione). 

Vivir la acción educativa con nuevo impulso evangelizador ha sido el motivo inspirador y el objetivo del Encuentro internacional de Buenos Aires. Esto actualiza, en el ámbito de la caridad educativa, el compromiso de la fidelidad creativa al carisma y solicita una comunicación vital entre el carisma de Don Orione, la comunidad religiosa y la comunidad educativa.

Las escuelas tienen  que ser "faro y púlpito de fe y civilización" para los alumnos y más todavía, para el territorio humano que las circunda. Una escuela orionita, con impulso evangelizador, no se puede contentar con una buena gestión pedagógica y organizacional. Tiene que mirar y comunicarse  con el entorno; el fin último del faro es iluminar fuera. El fin de la comunidad educativa en su interior es "la educación civil y religiosa de los alumnos", pero también y con respecto a su entorno: "transcender y lanzar en la sociedad tanto resplandor de luz, tanta vida de amor de Dios y de los hombres para ser más que los santos de la Iglesia, los santos del pueblo y la salud social" (Don Orione). 

El impulso dado por Don Orione a ser "santos de la salud social", para ir "fuera de la sacristía" se traduce, en las escuelas orionitas, en el compromiso de mejorar la calidad pedagógica y espiritual de la enseñanza y la relación con la sociedad circunstante, mediante la difusión del bien, el testimonio y las iniciativas específicas. El documento que tenemos entre las manos da preciosas indicaciones ideales, pedagógicas y organizativas.

 

¿Cómo ser "escuelas católicas fuera de sacristía"? ¿Cómo vivir la actividad escolar/educativa con un nuevo impulso evangelizador? Indico cinco perspectivas, más una, para nuestras instituciones educativas.

Sigan privilegiando los alumnos y los entornos pobres, afrontando las preocupaciones pedagógicas y económicas que derivan de ellos.

Vivan una especial pasión y acción hacia las familias de los alumnos y de las familias del barrio, hacia las familias fragmentadas y hacia la cultura de la familia. 

Extiendan la acción educativa sobre el barrio, estableciendo una relación constructiva con las instituciones culturales, civiles y eclesiales, con las muchas organizaciones sociales presentes "para construir una red de relaciones que ayude a los alumnos a madurar el sentido de pertenencia, y a la misma sociedad a crecer y desarrollarse de manera solidaria" (Educar juntos, n. 47).

Promuevan "intervenciones relativas a las nuevas urgencias de pobreza" (Capítulo general 12, dec. 1), también no institucionalizadas: para chicos abandonados o en riesgo, para su alfabetización, apoyo escolar, nutrición, formación religiosa, etc.

Formen  a los "jóvenes para que sigan el camino que Jesús indica y que, de este modo, evangelicen a otros jóvenes” con la alegría de ofrecer la propia contribución a su presencia en el próximo siglo" (Tertio millenio adveniente 58).

Y querría indicar una sexta perspectiva: 

Del Congreso de Pilar ha surgido una importante novedad congregacional. En el sector educativo, además de las consolidadas y numerosas escuelas de nivel primario y secundario, además de los centros de formación profesional, han venido aumentando en número y en calidad las escuelas especiales para “alumnos con necesidades educativas especiales". Al lado de casi todos nuestros Pequeños Cottolengos e instituciones socio-asistenciales han surgido muchas de estas escuelas especiales. Es un fruto nuevo y diría "típico" de nuestra Familia Orionita en el tiempo actual y una invitación a promoverlo de la mejor manera también como signo cultural de amor a la vida débil en la sociedad que deja marginados a los más desfavorecidos.

Expreso por fin el agradecimiento, en el nombre de Don Orione, a los religiosos y laicos, que están colaborando con competencia y pasión en las escuelas y en las actividades educativas de la Familia orionita. Dios los bendiga a ustedes y a todos los niños y jóvenes a quienes dedican sus energías de mente y corazón. 

24 de enero de 2009, memoria de San Francesco de Sales.

 

 

Don Flavio Peloso

superior general

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Para Don Orione la escuela fue uno de los medios más eficaces para conseguir el objetivo primario y específico de su Obra, en el cuadro del plan salvador de Dios Padre: "difundir el conocimiento y el amor de Jesús Cristo, de la Iglesia y del Papa, especialmente en el pueblo" (Cost Art. 5). Don Orione ha perseguido la finalidad de contribuir a la promoción del hombre y la sociedad através de las escuelas. Se dedicó a la elevación humana, moral y social de los jóvenes, especialmente de aquellos más necesitados, para facilitar la inserción decorosa de ellos en el mundo del trabajo y en la Iglesia y para devolverlos protagonistas de progreso civil y cristiano. Trabajó para desarrollar en ellos una personalidad fuerte, capaz de discernir y de vivir la misma vocación laical o religiosa.

            Don Orione ha trazado el camino y nos ha dejado un método que ha dado muchos buenos frutos en la historia de las obras educativas orionitas. En ocasión del centenario de fundación de la Congregación, iniciada con la apertura del primer colegio de San Bernardino en Tortona, se ha elaborado el Proyecto Educativo Orionita (PEO) en Santiago de Chile en el año 1993. A 15 años de su elaboración, frente a los cambios sociales y culturales, hemos visto oportuno "releerlo" para tomar conciencia de los frutos de evangelización producidos por él, estudiar y actualizar algunos de sus aspectos y descubrir orientaciones generales que ayudarán a contestar a los nuevos desafíos de este milenio, implicando todas las realidades educativas. Este deseo nos ha llevado  a reunirnos en  el Congreso Educativo que se ha desarrollado en Buenos Aires (Argentina) desde el 29 de septiembre al 3 de octubre de 2008. El objetivo era renovar el impulso evangelizador que ha motivado el Fundador a programar las escuelas como medios para alcanzar el objetivo apostólico de la Congregación. La reflexión por lo tanto se ha concentrado en los aspectos evangelizadores de nuestra misión educativa, compartiendo el conocimiento de las muchas realidades y acciones educativas orionitas del mundo y actualizando algunas líneas propuestas por el Proyecto. El fruto final del Congreso es el presente Subsidio. 

 En cuánto al método con que se ha llegado a este documento, hace falta decir que  es fruto de un camino bienal de trabajo de nuestros centros educativos, acompañado por un equipo preparatorio. El mismo estuvo conformado por el P. Gustavo Aime y P. Eldo Musso por Argentina, P. Paulo Arcanjo Reis y P. Paulo Sergio Correia por Brasil, Prof. Guido Montesinos, P. Roberto Simionato y Hno. Juan Daza por Chile, acompañados por el consejero general encargado, el P. Silvestro Sowizdrzal. Todas las unidades educativas orionitas en el mundo han sido comprometidas en la reflexión. El trabajo previo al Congreso se ha desarrollado principalmente en dos etapas.

En una primera etapa, de carácter técnico, el equipo ha elaborado las fichas de encuesta de los datos acerca de las realidades educativas de la Pequeña Obra de la Divina Providencia. Eso ha permitido estimar la entidad y la situación de las realidades educativas en nuestra Congregación y por lo tanto de orientar el siguiente trabajo. 

En la segunda etapa el equipo preparatorio se ha concentrado en la actualización del Proyecto Educativo Orionita en algunos de sus capítulos. Para eso un grupo de profesores chilenos ha preparado fichas de reflexión que han sido aprobadas y revisadas por el equipo preparatorio y sucesivamente enviadas a todas las realidades educativas de la Congregación. El equipo preparatorio, recogidas las respuestas, se ha reunido para hacer una síntesis que  fue el material de base para el trabajo de reflexión durante el Congreso Educativo.

Las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, han participado en el Congreso con análoga preparación y han ofrecido su precioso aporte. 

Los representantes del Congreso han sido elegidos teniendo en cuenta las competencias específicas. Por este motivo, además de los representantes de las realidades escolares-educativas tradicionales, también han tomado parte del Congreso los representantes de las escuelas especiales y de las estructuras educativas no formales (CEC - CEDO - Oratorios en Italia y en Polonia). La presencia de algunas personas que participaron en la redacción del Proyecto Educativo Orionita del 1993 ha garantizado cierta continuidad a nuestro trabajo.

Durante el Congreso los participantes (cerca de unos ochenta representantes de distintos países), después de la iluminación hecha por  expertos en el campo educativo (prof. Cloves Antonio de Amissis Amorim de Brasil, prof. Aldo Passalacqua de Chile, Card. Estanislao Karlic y P. Fernando Fornerod de Argentina), han estudiado todo el material elaborado para el encuentro en distintos grupos. El material conseguido no es una repetición con respecto al Proyecto  sino una preciosa integración en la perspectiva de su realización. 

Este material ha sido aprobado por los participantes del Congreso y confiado a una comisión para su ulterior perfeccionamiento lingüístico. Como última instancia, el Consejo general de la Pequeña Obra, después de haber estudiado el texto del subsidio, lo ha aprobado en su sesión del 4 de diciembre de 2008. 

Este documento ha sido subdividido en seis capítulos: Globalización (PEO Cap. 4.1), Familia (PEO Cap. 4.2), Ambiente educativo (PEO Cap. 6.1), Comunidad educativa, roles (PEO Cap. 6.2), Perfil religioso del hombre a formar (PEO Cap. 8.1) y Fisonomía del Exalumno (PEO Cap. 8.2). Los números entre paréntesis hacen referencia a los capítulos del Proyecto Educativo Orionita indicando sus líneas de actualización y desarrollo.

Esperamos que este Subsidio ayude a nuestras comunidades educativas a ser evangelizadoras en las nuevas condiciones sociales y culturales de este milenio  aprovechando la riqueza de las propuestas incluidas en el documento y llegando a ser los educadores y evangelizadores orionitas hoy.

 

Don Silvestro J. Sowizdrzal 

Consejero general 

 

 

 

 

 

 

“Hacia un nuevo impulso  Evangelizador”

 

Subsidio de actualización al Proyecto Educativo Orionita

elaborado en el Encuentro Internacional de Educadores Orionistas

Buenos Aires 2008

 

 

Globalización (PEO Cap. 4.1)

 

La globalización nos ha planteado  nuevos escenarios, en los cuales muchas veces nos sentimos desconcertados y desubicados. Estamos frente a un fenómeno que nos presenta una gran diversidad de oportunidades. En efecto, tenemos mayor acceso a los avances y desarrollos tecnológicos; las comunicaciones se han incrementado a tal punto que se hacen de forma expedita y prácticamente sin fronteras.  Las economías  básicas del núcleo social se hacen interdependientes de las economías internacionales. Se evidencia que nuestra calidad de vida es distinta. Se dispone de un acceso casi ilimitado a todo tipo de información; dando posibilidad a una construcción planetaria del pensamiento.

La globalización es ciertamente positiva cuando favorece la comprensión entre los pueblos, la tolerancia entre diferentes culturas y la integración entre las naciones que comparten una misma tradición cultural, superándose las fronteras artificiales, contribuyendo así al desarrollo de la promoción humana; ampliando el campo de la solidaridad entre los seres humanos y promoviendo la globalización de la caridad (Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1998).

Por otra parte, los avances tecnológicos se han insertado en el núcleo familiar de diversas formas, frecuentemente manejado y controlado por un cierto grado de consumismo, generado en su gran mayoría por los medios de comunicación masiva, creando necesidades de modernización irrelevantes para la vida y una constante insatisfacción y soledad; la comunicación nos ha incomunicado. Una sociedad demasiado dirigida hacia lo económico diluye y posterga los valores espirituales.

 Esta necesidad artificial de adquirir cada vez más bienes materiales, produce una nueva y poderosa forma de esclavitud para el ser humano. Ello ha alterado considerablemente nuestros valores; la  solidaridad se ve carcomida por un creciente individualismo y el ánimo competitivo a ultranza. La inmediatez generada por la globalización y las facilidades crediticias, están debilitando, de raíz, la cultura del esfuerzo y el don de la paciencia (¿para qué esforzarte tanto y esperar si lo puedes tener hoy?).

 La Globalización establece procesos nuevos de construcción de identidades. Pérdida de la transmisión de valores entre generaciones, sustituyéndose por los valores de los pares. Se privilegia disponer mayor tiempo en horas de trabajo en desmedro de la vida familiar. Otro aspecto negativo de la globalización es la “guerra total”. La violencia se diseminó en todos los sectores de la sociedad, lo que notamos claramente entre nuestros alumnos. Los desafíos concretos que se presentan a partir de este escenario son:

         Humanizar el proceso de globalización en nuestras comunidades, realzando el ser sobre el tener.

         Formar en valores, situación constantemente controvertida bajo un  relativismo demandado por una sociedad global que transgrede la formación integral del ser humano, acrecentando el hedonismo y el consumismo como forma de vida que conduce a la solución inmediata de los problemas, sin mayor discernimiento.

         Reestructurar el antiguo paradigma de la escuela en el cual unos enseñaban y otros aprendían, por un nuevo paradigma donde alumnos y docentes aprenden conjuntamente a partir del encuentro e intercambio de dones.

         Lograr una mayor comunicación interpersonal, la que se ve en desmedro debido a la comunicación cibernética, que resulta mucho más atractiva para los jóvenes por ser lineal y sin orden jerárquico, en donde se puede establecer o cerrar el diálogo a voluntad (uso compulsivo de las herramientas tecnológicas computadoras, MP3, MP4, celulares, i-phone, i-pod, etc.).

         Formar en la doctrina de la Iglesia, considerando los hechos disgregadores del proyecto de formación difundidos por los distintos medios de comunicación.

         Reconstruir el concepto de autoridad haciendo ver la correlación ineludible entre derechos y deberes.

         Aprender a comunicarnos y relacionarnos con la cultura juvenil,  para dialogar con nuevos códigos y parámetros, y desde allí transmitir valores; en definitiva, educar en este nuevo escenario

 

Algunas sugerencias para enfrentarlos:

         Fortalecer en nuestras comunidades la formación integral, enraizada en nuestra experiencia y testimonio de Dios, con énfasis en la educación en valores; con mayor diálogo, respeto, comprensión, formación moral y religiosa, redescubriendo la cultura del esfuerzo y la disciplina como forma de vida; buscando construir de esta manera una solidaridad sin fronteras.

         Reformular las propuestas pastorales, considerando las distintas formas de aprender, inquietudes y necesidades en nuestras comunidades.

         Fortalecer la familia realizando encuentros de formación permanente para padres sobre el fenómeno de la globalización y los nuevos escenarios.

         Ser ejemplos de virtud, educando con el testimonio.

         Valorizar la apropiación de la identidad cultural sin desconocer la influencia externa que actúa sobre ella.

         Hacer el esfuerzo por conocer nuestro territorio, ambiente, entorno y los nuevos escenarios para poder educar adecuadamente.

         Desarrollar aún más la veta solidaria de la globalización (cf. Juan Pablo II).

 

Don Orione nos invita constantemente a “marchar  a la cabeza de los tiempos”, lo que hoy significa:

         Ser lo suficientemente capaces para extraer los aportes positivos y buscar estrategias para minimizar aquellos aspectos negativos de la globalización.

         Ser innovadores y considerar la modernidad como un aporte, potenciando aquellas prácticas que fortalecen nuestra identidad.

         Mantenernos actualizados en todos aquellos temas propios a nuestro rol o función.

         Ser educadores virtuosos, basados en el mensaje evangélico y en el magisterio de la Iglesia. En otras palabras, ser hoy un hombre de Dios, de alta vida espiritual, que se transmite principalmente a través de la coherencia de vida.     

         Acompañar a los jóvenes incentivándolos para que ejerciten plenamente sus derechos y deberes ciudadanos y puedan llegar a los centros de decisión. “Hacer surgir de los hijos del pueblo verdaderos renovadores de la sociedad, especialmente  a través de la educación cristiana de la juventud” (CC 119), reconociendo que los educandos son los protagonistas de su propia historia (cfr. PP15).

         Fomentar la audacia y la creatividad de nuestras comunidades educativas de cara a detectar nuevas necesidades.

 

 

Familia (PEO Cap. 4.2)

 

Los padres son los primeros educadores de sus hijos; pero es en este punto en donde observamos una confusión en su rol, al ver alterados los valores  éticos y morales. Aún en las familias tradicionales podemos observar una alteración de los roles y responsabilidades en su interior; un número significativo de familias tienen padres ausentes debido a largas jornadas de trabajo y/o porque se sienten incapaces de educar a los hijos; muchos han delegado la responsabilidad de la formación de sus hijos al colegio, familiares o amigos. Además, estos ausentismos  han  mellado el rol básico de la familia: entregar cariño, afecto y comunión; ha proliferado el individualismo y la falta de diálogo. Aparentemente, en compensación de las carencias, las familias son más tolerantes y permisivas, fortaleciendo los derechos y relegando los deberes.

En nuestra comunidades tenemos diversas situaciones de familias: con matrimonio sacramental o solo civil, convivientes, padres con diversos hijos (los hijos tuyos, los míos, los nuestros), padres y madres viudos o separados, niños provenientes de hogares de menores, etc. Actualmente existe una mayor apertura a estas diferentes situaciones de familias, las cuales, dentro de sus posibilidades tratan de entregar lo mejor de sí en la formación de sus hijos. Algunas estrategias de evangelización frente a estas realidades familiares son:

         Crear y formar conciencia de que toda la comunidad educativa (docentes, personal auxiliar, padres, etc.) es agente evangelizador.

         Integrar las diversas situaciones familiares a la comunidad; respetar y acoger las  necesidades que las agobian, acompañándolas en la formación  de su fe y regocijo en Cristo, acercándolas al diálogo con Dios y al diálogo fraternal familiar.

         Ofrecer una sólida formación católica  no sólo a los alumnos, sino también a los padres o apoderados/tutores, a través de programas establecidos en las distintas instancias pastorales, ordinarias y extraordinarias (escuelas para padres, semana de la familia, fiestas orionistas, jornadas o actividades solidarias, etc.)

         Realizar periódicamente en cada institución educativa, un diagnóstico acerca de la diversidad de situaciones de familia presentes, utilizando los instrumentos de medición más adecuados.

     Algunos de nuestros alumnos carecen de una figura paterna y/o materna; sabiendo que no se puede suplir la presencia de un padre o madre, podemos brindar apoyo en la formación de la persona, a la luz de nuestro carisma:

         Siendo testimonio de vida, conociendo y amando a Cristo y a su iglesia, y de esta manera poder transmitir los valores cristianos.

         Apoyando y acogiendo a las familias con caridad, respeto, comprensión y afecto, con claridad y asertividad; creando instancias de participación, individual y familiar.

         Entregando atención personalizada a cada alumno en su propia realidad, en su misterio, en sus heridas, en sus potencialidades, demostrando un genuino interés por su persona, creando canales de confianza para que el educando pueda abrir su corazón, con la certeza de encontrar una mirada llena de comprensión y ternura.

 

 

El Ambiente Educativo y la Comunidad Educativa  (PEO Cap. 6.1)

 

Toda relación interpersonal está basada en una buena comunicación y un respeto mutuo, por tanto, algunos factores que la facilitan son:

          La comunicación asertiva (decir las cosas a quien corresponda, en el lugar y el tiempo apropiado), el diálogo franco, la honestidad y el consejo oportuno.

         El respeto, tolerancia, comprensión, empatía, flexibilidad, disponibilidad y rostros sonrientes.

         Un ambiente grato, donde todos puedan aportar creando comunidad, favoreciendo el trabajo en equipo, rezando juntos.

         La credibilidad y claridad en el rol que nos compete dentro de la comunidad.

         Una comunicación vertical y transversal sin ambigüedades, escuchando a todos y teniendo un tiempo para cada uno.

         Los Equipos de Conducción como intermediarios y facilitadores de la comunicación y de las relaciones entre los diversos miembros de las comunidades educativas.

         La participación de padres y alumnos a través de asociaciones, actividades culturales, deportivas, etc.

         El uso óptimo de todos los medios de comunicación que estén al alcance de la comunidad educativa (carteleras, páginas web, e-mails, etc.).

         La creación de nuevos estilos de encuentro en la escuela.

         La participación del Movimiento Juvenil Orionita (MJO), como un ambiente para crecer y ser protagonistas.

 

Algunos de los factores que influyen negativamente en nuestro ambiente educativo son:

         Los cambios de los religiosos que puede afectar la continuidad de los procesos y proyectos.

         Falta de planificación y coordinación a corto, mediano y largo plazo de las actividades propias y entre las obras (parroquia, Cottolengo, etc.) para integrarlas. La falta de recursos económicos.

         Falta de sentido de pertenencia del personal por diversos motivos (trabajar en varias instituciones, baja remuneración, etc.).

         La falta de comprensión, respeto, profesionalismo, sensibilidad y empatía.

         El no identificar y no reconocer nuestros problemas.

         La insuficiente comunicación entre los integrantes de la comunidad educativa, el desinterés de los jóvenes, la deficiente organización de la jornada escolar que genera stress, conductas rebeldes y agresivas.

         La indiferencia y apatía por todo lo trascendente.

         El escaso compromiso de los padres en la formación moral, religiosa y académica de sus hijos.

Para lograr transformar esta realidad es necesario:

         Actuar con caridad, empatía, transparencia y comprensión.

         Unificar criterios a la luz de un diálogo sincero y abierto, siendo constantes y perseverantes en las metas trazadas.

         Mantener o crear instancias de participación, apoyo e integración que faciliten los vínculos de los miembros de la comunidad educativa.

         Fomentar espacios de convivencia y de formación en el carisma, capacitando profesionalmente, fortaleciendo la identidad y el sentido de pertenencia a la institución.

         Lograr ambientes festivos y alegres para mejorar la comunicación y motivación del personal.

         Cuidar, limpiar y arreglar los ambientes edilicios.

         Crear condiciones que faciliten la integración de quienes tienen necesidades educativas especiales.

 

A la luz de nuestro carisma, las características que deberían manifestarse claramente en nuestro ambiente educativo son:

 

         Proponer a Cristo como modelo y único “Maestro” a seguir, fomentando un clima de vida interior y fe.

         Vivenciar  y profundizar el método paterno cristiano orionista.

         Estar abiertos y saber acoger a los jóvenes que vienen de diversas culturas y creencias, como portadores de valores positivos que deben integrarse, y de exigencias legítimas que deben ser satisfechas.

         Promover todos aquellos valores morales y éticos legados por nuestro santo Fundador, como  el respeto, la responsabilidad, la honradez, la solidaridad, la comprensión, el afecto, la acogida, la disponibilidad, etc.

         Ser signos de la Iglesia que se acerca maternalmente a los últimos y los excluidos.

         Propiciar ambientes que generen experiencias de voluntariado al estilo orionista.

         Dedicar el tiempo necesario para el diálogo comprensivo y respetuoso.

         Amar a los jóvenes para guiarlos en la búsqueda de una vida cristiana, pública y privada.

         Atender a cada persona, respondiendo a sus necesidades: acogiendo a los alumnos y respectivas familias, generando una comunicación oportuna y veraz, con un mensaje claro y sin ambigüedad; en un ambiente sereno, y con un equipo que acompañe el desarrollo educativo, e incluso ofreciendo becas de estudios a los más necesitados.

 

 

Comunidad Educativa, Roles (PEO 6.2)

 

Existe claramente una diferenciación de roles dentro de las comunidades, ya que cada uno de sus actores debe desarrollar su propia labor. En el marco del carisma orionista es necesario generar acuerdos, hacer una revisión  frecuente, reflexionando  y proyectando los roles o funciones.

 

Las características evangelizadoras y carismáticas, comunes a todo rol o función son:

         Amor y entusiasmo en su entrega,  con sólidos valores, vivenciando el estilo paterno – cristiano.

         Capacidad de diálogo permanente con los miembros de la comunidad educativa para generar acuerdos comunes.

         Testimonio permanente, manteniendo la coherencia, equilibrio y prudencia entre nuestro decir y hacer; con  humildad para reconocer nuestros errores.

         Preocupación constante por su capacitación profesional y crecimiento espiritual.

 

RELIGIOSO:

         Garante de la presencia sacramental de Jesús resucitado, y al mismo tiempo de fidelidad al carisma.

         Pastor comprometido con la obra; profundo conocedor, promotor, ejemplo del carisma  y pensamiento orionista. 

 

LAICO:

         Formado cristianamente, con carácter innovador y evangelizador, conocedor y testigo del carisma orionista; viviéndolo creativamente en su quehacer diario.

 

Desde el rol particular de cada miembro de la comunidad se debe ayudar a la formación integral de nuestros alumnos, respondiendo fielmente a lo que se nos confía:

         Amando a nuestros alumnos desde su realidad; siendo ejemplo, junto a la familia y/o tutor, de formación en valores cristianos y permaneciendo próximos a ellos.

         Acompañando a los alumnos para que generen su proyecto de vida, a través de su desarrollo y conocimiento de sí mismos; ofreciendo las herramientas necesarias para que éstos realicen una lectura creyente de ella.

         Actualizando creativamente los objetivos, recursos y métodos de los itinerarios formativos, ante los nuevos requerimientos sociales y nuevas tendencias educativas; para preparar a nuestros alumnos de acuerdo a los  tiempos, sin perder nuestros valores e identidad cristiana.

         Ampliando, la interdisciplinariedad, la transdisciplinariedad y la transversalidad, a través de compromisos reales en los ámbitos socio culturales, familiares, religiosos.

         Generando condiciones favorables para acompañar a la comunidad: realizar seguimientos de casos, disponer de los recursos, supervisión, entrevista con los padres, fomentar la comunicación entre los actores.

 

 

Perfil religioso del hombre a formar (PEO 8.1)

 

Las características religiosas de nuestros alumnos presentan una gran diversidad:

         Durante la educación infantil están más receptivos a la formación religiosa, a diferencia de los adolescentes y jóvenes que presentan resistencia, propia de esta etapa de crecimiento, pero a pesar de esto surge fuertemente, en estos últimos, la solidaridad como característica propia.

         Existe un cierto sincretismo religioso y confusión de valores en nuestros alumnos. No obstante, la mayoría de ellos son católicos, aunque no necesariamente practicantes; a muchos les falta recibir alguno o todos los sacramentos de la iniciación cristiana. Hay cada vez más niños y jóvenes de otras confesiones y de otras religiones; incluso tenemos alumnos no creyentes: a pesar de la apatía general frente a lo religioso, muchos jóvenes responden a las experiencias espirituales de impacto (encuentros de jóvenes, retiros, etc.), pero son pocos los que luego perseveran en el proceso de fe. Sin embargo, hay una clara búsqueda del sentido de la vida y ejemplos a seguir.

         Algunos de nuestros alumnos participan de las clases de formación religiosa con indiferencia. Tienen un pobre conocimiento de nuestra fe, aunque participan de las celebraciones comunitarias, conocen y valoran la figura de San Luis Orione.

         Al egresar de nuestros colegios lo hacen con una conciencia básica de su ser cristiano, si bien muy pocos con una conciencia clara de su misión evangelizadora en el mundo; existen casos en los cuales son los alumnos los que evangelizan a sus familias; los niños con necesidades educativas especiales son un fuerte testimonio de fe.

 

Formas de dar a conocer el Carisma a nuestros alumnos

         El carisma se da a conocer a través de actitudes diarias que se evidencian en: testimonio de religiosos/as, docentes y no docentes, espíritu de familia y sentido de pertenencia, promoción constante de buenas relaciones en la comunidad educativa.

         De igual forma se da a conocer a través de las actividades  formales (las clases de formación religiosa) y no formales, como por ej.: actos de caridad concretos, las visitas a las diferentes obras de caridad, la oración diaria, la participación de los grupos pastorales, las celebraciones de fiestas orionistas y otras actividades que complementan la vivencia del carisma en la comunidad educativa (semanas vocacionales, semana de Don Orione, grupos de ayuda fraterna, noches solidarias, misiones, etc.)

Para desarrollar en las nuevas generaciones un compromiso evangelizador y orionista, necesitamos:

         Cualificar la presencia del religioso como referente cercano, y a través de él crear sólidos lazos en Cristo con las nuevas generaciones.

         Fortalecer la fe y la espiritualidad a través de la oración y los sacramentos, generando mayores instancias para la reflexión, que nos permitan valorar lo que Dios nos ha entregado.

         Crear equipos de formación al carisma para incentivar y profundizar el mensaje de Don Orione, motivando el compromiso de los miembros de la comunidad educativa. Educadores y padres deben actuar unidos y en concordancia con los valores que se quieren fortalecer.

         Incluir en el proyecto pastoral institucional un itinerario de formación de modo que a lo largo del trayecto formativo se incluyan formal y sistemáticamente experiencias fuertes de oración, de silencio, de encuentro con la Palabra de Dios y los escritos del Fundador y de servicios concretos de caridad, por ej., voluntariado en nuestros Cottolengos, etc. Dicho itinerario de formación religiosa y en el carisma deberá ser planificado y evaluado anualmente.

 

 

Fisonomía del Exalumno (PEO 8.2)

 

Dada la gran cantidad de  exalumnos, lamentablemente, no hay contacto con todos, pero sí lo hay con quienes se acercan a la comunidad y participan en las distintas actividades parroquiales o del colegio; además  tenemos un gran número de ellos que vuelven como padres, tutores o apoderados, trayendo sus hijos al colegio. Otros regresan como empleados y/o voluntarios a nuestras comunidades.

Existen grupos que se han organizado de manera parcial o esporádicamente, y otros con una estructura formal. La comunidad educativa mantiene una relación de puertas abiertas con los exalumnos, creando los lazos permanentes, a través de distintas iniciativas, tales como liturgias de la Familia Orionista, semana aniversario, etc., y últimamente a través de la web.

 

Las principales dificultades que se presentan en su integración son:

         La falta de programación, en un gran número de comunidades no hay un proyecto para integrarlos.

         No existe un seguimiento sistemático del trabajo con los exalumnos (se da solo esporádicamente).

         La migración a diferentes  regiones del país.

         El poco tiempo disponible en sus jornadas de trabajo.

         La pérdida de comunicación  por diversos motivos.

         Falta de espacios para que sean protagonistas.

 

Algunas estrategias para integrar a los exalumnos:     

         Crear un equipo de coordinación con un responsable del colegio para el trabajo con los exalumnos, con la asesoría de un religioso.

         Invitar  a participar en actividades del colegio

         Crear un centro de exalumnos, que organice actividades propias en las cuales se puedan reunir las distintas generaciones.

         Dar atención preferencial a sus hijos cuando postulan a nuestros establecimientos.

         Hacerles sentir que siguen formando parte de la comunidad orionista.

         Integrar  en la agenda anual tareas específicas tales como: Charlas, seminarios, conexión con el mundo laboral, testimonio y ejemplos de superación.

         Instaurar el día del exalumno y que se celebre en los distintos establecimientos.

         Tener un portal en la web para conectar a quienes por diversos motivos no pueden participar    directamente. Contar con un anuario (electrónico) de las promociones y sostener una base de datos de los exalumnos.

         Animar la conexión de los exalumnos con el MLO y propiciar un mayor contacto con la obra.

         Promover proyectos y propuestas para los jóvenes en las asociaciones de exalumnos ya existentes, con objetivos e iniciativas adecuadas al mundo juvenil. Especialmente proyectos solidarios que les permitan vivir su formación orionista

         Agasajar  especialmente a quienes cumplan  veinticinco (25) y cincuenta (50) años de egreso

         Preparar a los actuales alumnos para su condición futura de exalumnos.

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